redseguridad 073
guardianes de la red
reportaje
laboratorio de criminalística dispone de capacidad forense técnica y sus efectivos elaboran informes periciales. Los agentes del grupo Pero no cabe duda de que el princi- pal valor de esta unidad son los pro- fesionales que la conforman, com- prometidos con su trabajo y con la concienciación social en torno a la importancia de hacer un uso seguro de Internet. Así lo demuestran en las múltiples charlas y jornadas en las que frecuentemente participan, así como las largas horas de trabajo que exigen las investigaciones. En sus inicios, el GDT contaba con cuatro agentes que asumieron el reto de perseguir los incipientes casos relacionados con el uso de métodos informáticos. Fueron los pioneros dentro de la Guardia Civil que marca- ron en camino al resto de efectivos que han llagado detrás. Entonces no contaban con la experiencia y las capacidades técnicas que atesoran los componentes del grupo hoy en día, pero su mayor aptitud fue la eficiencia. El perfil de los miembros del grupo es el de un especialista en técnicas de ciberseguridad, pero no necesaria- mente que sea un técnico o ingeniero de sistemas. De hecho, según apunta el teniente coronel Sotomayor, “la experiencia demuestra que el mejor agente para pertenecer a esta unidad es aquel que ha hecho sus pinitos en temas de seguridad, hacking , etcéte- ra”. “Ellos son los que dan un resulta- do fenomenal, y además disfrutan de su actividad”, añade. Estos efectivos han sido capaces de sacar adelante operaciones tan complejas desde el punto de vista técnico como Onymus (llevada a cabo en 2014), una de las mayores intervenciones internacionales contra el tráfico de drogas y la falsificación a través de la Deep Web . Se trata de “la operación más sofisticada” a la que se han tenido que enfrentar, según recuerda el comandante Óscar de la Cruz, jefe de operaciones del GDT. El papel del grupo consistió en rastrear la actividad criminal que se producía desde España, bajo la coordinación de Europol y Estados Unidos.
No obstante, gran parte de sus esfuerzos los destinan a perseguir delitos relacionados con la explota- ción infantil, que quizás no sean tan sofisticados como el anterior, pero que requieren una enorme fortaleza mental. Es frecuente que los miem- bros del equipo pasen de una inves- tigación a otra totalmente diferente, por lo que alguna vez han de enfren- tarse a estos deleznables delitos. “Es un trabajo muy duro y tratamos de que el impacto sea el mínimo posible. Jugamos con hashes de las imágenes y con bases de datos para que los agentes no tengan que estar visualizando constantemente fotografías. También se está traba- jando en sistemas de visión artificial, catalogación de imágenes para ver las que tienen mayor posibilidad de
abuso y no tener que ver todas…”, apunta el comandante De la Cruz. A pesar de la dureza, éstas son a la postre las investigaciones que más reconfortan a los agentes. “Como unidad de investigación tecnológica, estamos orgullosos cuando sacamos adelante un operación técnicamente compleja, pero cuando se trata de casos que afectan a menores, aun- que técnicamente sean más simples, el hecho de quitar de la circulación a alguien que está acosando o abusan- do de un menor es moralmente más satisfactorio”, apunta este profesional. En la lucha contra la pedofilia, supu- so un hito por parte del GDT la presentación, en el año 2005, del buscador Híspalis, “la primera herra- mienta policial de vigilancia e inves- tigación en España, y posiblemente
"COLABORA" CON EL CIUDADANO E l GDT otorga una gran importancia a la aportación de los ciudadanos a la hora de alertar sobre posibles acciones ilegales en la Red. Muestra de ello es su actividad en las principales redes sociales, que se han converti- do en un canal de colaboración y de denuncia. Las cuentas del grupo en las plataformas y su monitorización permiten a la unidad hacer llegar a la población mensajes y detectar comportamientos ilícitos. Pero si de colaboración ciudadana se trata, no cabe duda de que el portal “Colabora” es su mayor apuesta. En 2014, implementó dentro de esta web, a través de la empresa eGarante, una plataforma para que los ciudadanos informen sobre contenidos alojados en páginas o redes socia- les que puedan ser delictivos. El usuario simplemente tiene que acceder a un formulario y pegar la URL del site en cuestión. La información llegará a la Guardia Civil exactamente igual que cómo la está viendo en ese momento el denunciante, sin posibilidad de manipulaciones.
12 red seguridad segundo trimestre 2016
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