redseguridad 073
seguridad integral
monográfico
ARTÍCULO
nar el fraude oportunista y profesional, a través de múltiples parámetros, es una línea esencial en toda estrategia para adquirir la capacidad de descubrir relaciones ocultas entre los defrauda- dores. Una combinación adecuada de medios manuales y automatizados permite alcanzar una sinergia entre ambos, de manera que los medios automatizados que se destinen a la detección de fraudes menores y los medios manuales, apoyados por téc- nicas de análisis de datos y correla- ción de eventos, puedan centrarse en la detección de redes de fraude de mayor valor (ver gráfico 1). El fraude que se pueda materializar mediante los mundos físico y lógico necesita responderse garantizando una integración total entre ambos para poder cubrir con total solvencia este delito. Así, es cada vez más común que las empresas decidan dotarse de servicios de inteligencia global de manera que se refuercen las capaci- dades de prevenir y dar respuesta a las amenazas a las que estén expuestas. Inteligencia La inteligencia constituye uno de los pilares básicos de la seguridad de cual- quier organización, atribuyendo y ayu- dando, con un gran valor, al correcto desempeño de las funciones de nego- cio para las que fue creada. Uno de los principales objetivos de la inteligencia es proteger a las empresas de la amplia gama de amenazas a las que están expuestas, con el fin de asegurar la correcta detección del fraude, la conti- nuidad de la actividad de negocio, mini- mizar un hipotético daño a la misma y maximizar el retorno sobre las inversio- nes y las oportunidades de mercado. Un servicio de inteligencia ha de con- tribuir a fortalecer la seguridad de las compañías en todos los niveles, siem- pre a partir de una planificación y objeti- vos bien definidos, que engloban desde amenazas premeditadas en el mundo físico o los posibles ataques dirigidos en el mundo lógico, hasta la detección de diferentes parámetros de fraude que puedan ser determinantes para la iden- tificación de indicios que desemboquen
Gráfico 2. Ciclo de inteligencia.
en un delito. Todas estas acciones han de realizarse, para poder ser efecti- vas, sirviéndose de una metodología clara, con unas herramientas robustas y precisas y un personal especializado y multidisciplinar que añadirá el verdadero valor de este tipo de acciones. Es aquí donde actualmente las com- pañías pretenden ofrecer una visión capaz de encarar los retos de estable- cer un servicio incluido en la dimensión de anticipación, haciendo valerse con técnicas de inteligencia, entendiendo la misma como “el producto obtenido tras aplicar a la información técnicas de análisis, de forma que resulte útil al decisor a la hora de tomar sus deci- siones con el menor nivel de incerti- dumbre posible, siguiendo el ciclo de inteligencia”. Dicho ciclo (aunque cada vez más se utiliza el término “proce- so”) de inteligencia y las fases que lo componen, son las que siguen: plani- ficación, obtención, análisis, difusión y explotación (ver gráfico 2). Por tanto, se apuesta por utilizar las definiciones y técnicas que existen sobre inteligencia, que son las que se manejan como referentes teórico y práctico para la actividad en la materia. Este enfoque aumenta las posibilidades de detectar el fraude en etapas tem- pranas y reducir al mínimo las pérdidas sufridas por la empresa debidas a éste.
Una vez implantado el modelo, todas las áreas y actores que intervienen en el proceso de transformar información en inteligencia quedan cubiertos desde la doble perspectiva de necesidades y responsabilidades. Este enfoque teóri- co-metodológico ayuda, principalmen- te, a establecer un lenguaje común que evite malentendidos posteriores, a estructurar el servicio de acuerdo a las mejores prácticas del ámbito y a generar la confianza necesaria entre el cliente y el prestador del servicio. Al cruzar estas actividades y los beneficios que ellas proveen con las actividades recomendadas para la detección del fraude, podemos ver una gran adaptación natural entre ambas, permitiendo, además, obtener mejores resultados gracias a un análisis de información no sólo reactivo, sino tam- bién preventivo. En este sentido, activi- dades como la creación de un perfil de fraudes potenciales, la evaluación de transacciones, la monitorización y auditoría continua y la generación de información útil para la dirección, fun- damentales en cualquier estrategia de prevención y detección de fraude, son claramente beneficiadas por la utiliza- ción de técnicas de inteligencia y cibe- rinteligencia, nutriéndolas con mayor y mejor información y dotándolas, por tanto, de mayor efectividad.
especial
segundo trimestre 2016 red seguridad 45
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